Por tal razón la mujer siente la necesidad de aliarse con otras mujeres para defender sus
intereses; lamentablemente en este empeño de buscar un lugar reconocido en la sociedad
se encuentra con propuestas que a la vez son perjudiciales para ella, la familia y la comunidad.
La maternidad se convirtió para muchas mujeres en el mayor impedimento para sobresalir y
la reproducción ya no es considerada por ellas como un regalo de Dios, a los niños se les ve
como una carga; tener relaciones genitales sin riesgo de embarazo paso a ser un derecho y
como tal, reclaman la contracepción y el aborto en cualquier circunstancia y etapa del
embarazo.
Sin embargo cuando una mujer toma la decisión de abortar, generalmente lo hace sumergida
en un estado de crisis, el cual no le permite analizar su problema desde una perspectiva amplia
y valorar otras alternativas posibles.
Una mujer que se enfrenta a un embarazo no deseado generalmente está sola, desesperada,
presionada, decepcionada, y es por eso que en esos momentos necesita más que nunca de
alguien que le brinde alternativas de solución y apoyo incondicional para poder sacar adelante
su situación de una manera digna y sin tener que recurrir al aborto y sufrir sus consecuencias.
Por todo lo anterior, porque queremos defender la vida y porque tenemos conocimiento de las
situaciones que llevan a la mujer a optar por el aborto, entendemos que cualquier
discriminación a los miembros de la raza humana hace tambalear las bases de la sociedad.
Pensamos que no se debe rechazar al niño por nacer; y por tal razón queremos contribuir en
la defensa de la vida humana.
El Refugio de Maria proyecta su trabajo en beneficio de la comunidad ya que buscamos que
estas mujeres recuperen su dignidad y el sentido que dispuso Dios cuando creo la mujer y le
dio la gracia de gestar vida en su vientre. Esa es nuestra razón de ser, nuestra justificación. |